Economista Descubierta

Carrera pasiva (segunda sesión de coaching)

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La Economista Descubierta

Mi coach ha determinado que gestiono mi carrera de forma pasiva. Vaya, que no la gestiono, que no exploto mis contactos ni mi presencia en los foros ni las redes sociales, ni me dejo querer por los headhunters. Y que mi carrera terminará cuando me despidan, y lo veré no como una oportunidad, sino como una putada (dijo otra cosa, pero quería decir putada).

Este coach se hernia conmigo, pero yo pongo cara de que me interesa muchísimo lo que me dice y que valoro una barbaridad sus sabios consejos. No le he preguntado en qué momento se certificó él, pero es que no quiero tomarme confianzas. Yo lo que tomo son muchísimas notas, que luego inspiran mis entradas.

Me ha dicho el hombre que debo ser más activa y más visible. Vamos, como si la visibilidad fuera una cosa que uno gestiona de manera individual o depende de que te la autoricen. Si, desde luego, se trata de pagarles comiditas a los headhunters, ya les digo yo que no tengo intención alguna, visto que los conozco a todos de memorieta y no dispongo de dinero para tontadas.

También me ha dicho que debo identificar la empresa en la que yo querría trabajar y, proactivamente, dirigirme a ella. Si, por favor, alguien me facilita el teléfono del consejero delegado de Iberdrola, yo se lo agradecería mucho, que por lo visto en Iberdrola no trabajan por la tarde y son mucho más productivos.

Hombre por Dios, si yo las tengo identificadísimas. Como si hubiera nacido laboralmente ayer. También me ha dicho que debo arriesgarme a salir de mi zona de confort y ser más creativa y perseguir mi sueño. Que debo “arriesgarme a perseguir mi sueño”.

Ya pregunté una vez si alguien sabía traducir “bochorno”, pero les juro por mi madre que no me reí en sus hocicos sino que escribí “perseguir mi sueño” y lo subrayé.

Me interesé por lo de la zona de confort, para que ver qué seguía luego, y el hombre decidió que yo debía intentar el autoempleo porque, por lo visto, el futuro que nos espera es el de “asociaciones de conocimiento que externalizan todo lo que no crea valor”. Y está claro que o me posiciono como asociada al conocimiento o termino como telefonista cualificada. Y el hombre me ve apoltronada en el confort, atiborrado de miedos que me generan estrés y zozobra. Yo lo encuentro un confort poco confortable, pero el hombre sabrá, que para eso está certificado y yo no sé nada, que para eso me están dando coaching y muchísimo feedback.

Me da pena el hombre, la verdad, porque está convencidísimo de su diagnóstico (que comparto, mi carrera no es pasiva, es que es una mierda) y cree de verdad que si sigo sus consejos llegaré a Directora General Para Valladolid y El Resto del Mundo y lo que el hombre no sabe es que me consta que él se dedica a esto porque también le despidieron una vez.

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3 comments
Cati
Cati

Brillante. Porque me he partido pero has dicho muuuchas grandes verdades, con una acidez y una educación de admirar. Un abrazo y gracias por este momentazo

David García
David García

¿Tú estás segura que este señor es coach? Y es más, ¿segura que está desarrollando el proceso desde el coaching?

Economista Descubierta
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¿Usted se cree que a mí realmente me importa dónde se haya sacado el señor el certificado o en qué se base su proceso? ¿Se cree que hay alguno de los llamados coach que sea capaz de superar mi desprecio intelectual, esté certificado por la Asociación que quiera? A mí, que sean coachs o no me da lo mismo, porque el título se lo han inventado ellos y me da muchísima más confianza mi peluquero, que sabe mucho más de la vida y de sus problemas.