Economista Descubierta

Job Seeking

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No parece que el asunto laboral se vaya a poner mejor a pesar de que en verano siempre nos relajemos un poco en la búsqueda de empleo, sea por la sequía estival, sea porque hasta de desesperarse se aburre uno. Tampoco estoy segura de que las reformas laborales sean las que pueden crear empleo, así que lo poco que quede nos lo tendremos que repartir. Y claro, entre que está chungo, pero que muy chungo, y que hay mucha competencia, conviene espabilarse, que parece que todavía alguno no se ha enterado.

En el Sitio Elegante hice unos cursos para entrevistadores no profesionales comúnmente llamados “el Guía Burros”, básicamente destinados a que la gente no preguntara tontadas que no conducen a nada, impertinencias que sólo consiguen enfadar al candidato y cosas de sentido común del estilo “no se escribe en un currículum, se escribe en una hoja aparte que se destruye en la destructora”. En fin, que dimos unos cuantos y los entrevistadores ocasionales salieron bastante airosos y agradecidos. En el Sitio Elegante la elegancia obligaba a ser impecables con los candidatos, porque el candidato de hoy es el empleado de mañana y no es cuestión de que entre enfadado, que ya tendrá tiempo de hacerlo más adelante. Y además, las entrevistas van de enterarse si el fulano en cuestión sabe o sabrá hacer el trabajo, no de si fue al colegio con la prima de uno o de si tendrá hijos el día de mañana.

Parece mentira que con todos los guía burros que circulan para candidatos siga la gente metiendo la pata en las entrevistas. Más aún cuando todos los queridos recién licenciados estudian winning proposals y presentation skills y se les supone la famosa generación más preparada (desde luego, el que no se consuela, es porque no quiere).

Antes de nada hay que buscar, buscar mucho, porque hay poco, y claro, si uno es un flojo que no le dedica tiempo y energía pues claro, no encuentra. Parece mentira que todavía haya que decirle esto a alguno.

Después, si le llaman a uno para una entrevista lo primero que debe hacer es ir. Esto, que parece de sentido común, pues por lo visto no es tan evidente. La primera obligación del trabajador es presentarse al trabajo, y del candidato, a la entrevista.

La segunda, ya que uno va, ir puntual, y puntual no es media hora antes; puntual es puntual, el que lo es, lo sabe. La tercera, no mentir. Ya lo vimos en los inventores de perfil deseable. No mienta, no mienta nunca, que le pillan fijo, que nos conocemos todos. La cuarta, que no le recuerden por la pinta. Neutral es una palabra preciosa.

La quinta, no se pregunta por el sueldo, ni por el horario. Cuando uno está seeking for a job, lo más importante no es ninguna de las dos cosas. Y desde luego, jamás lo pregunte cuando le llaman para convocarle a una entrevista, sobre todo si es para ser becario y uno está en quinto de carrera y es todo potencial y nada performance

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2 comments
Anónimo
Anónimo

Hola Economista: Qué mal llevamos lo de haber acabado el PDD

Moon
Moon

O sea, unos maravillosos consejos para conseguir unas migajillas ("buscar mucho, porque hay poco"), humillándose cuanto haga falta ("no se pregunta por el sueldo, ni por el horario.") o más, si cabe, cuando la coyuntura lo requiera ("si es para ser becario y uno está en quinto de carrera y es todo potencial y nada performance").Descubierta querida: o se te ha ido la mano con la ironía (malo) o no hay ironía (peor).